miércoles, 31 de marzo de 2010

CONFESIONES DE OTOÑO

Ser humano, unidad de cuerpo y mente, hombre, hispanoamericano, hispanoparlante, argentino, español, clase 1975, escritor, melómano, cálido, pancho físico, inquieto intelectual, capaz de escuchar, apasionado, psicoanalizado, enérgico, vehemente, amigo, solitario, divorciado, peronista, leal, noble, inconstante, seductor, abogado, viajero, inteligente, soberbio, divertido, heterosexual, geminiano, conejo de madera, sensible, decidido, comediante, con sentido común, capaz de contener, creativo, emprendedor, reservado, discreto, cómodo, justo, razonable, observador, glotón, fumador, idealista moderado.

miércoles, 10 de marzo de 2010

DECEPCIÓN

Deseaba un sí. Esperaba un sí.

La silenciosa vigilia sembró dudas.

Llegó un no. Impersonal, distante, casi anónimo. Sin fundamento preciso que contribuya a mi superación.

Recibí talentos y quiero potenciarlos. Me fijé objetivos y busqué el camino que creí más idóneo. Pero su traza no apareció donde fui a buscarla.

Recién este año pude equilibrar mis cargas para encarar esa senda. Creo que ya no podré volver a hacerlo.

Es sugestivo que tras tus pasos, descubra más Misteriosa a esta Buenos Aires.

Un hombre no se valora por los golpes que puede dar, sino por los que es capaz de recibir y sobreponerse.

Este tropezón -esta decepción- no es caída.

sábado, 27 de febrero de 2010

DOLORES

Me recuerdo aquella tarde de Abril, por trabajo en Barcelona.

Nunca esperé encontrarla allí.

La silueta que divisé -a varios metros- avanzando por la acera en sentido opuesto al que llevaba yo, parecía ser la suya. El color de pelo, el estilo de la ropa y esa peculiar cadencia en el andar.

Nos conocimos de estudiantes. Nos casamos de apuro. Se hubiera llamado Simón, de haber ocurrido el parto.

Nos hermanó el dolor, nos apagó el deseo. Nos divorció la traición.

Cuando la distancia fue la de cruzar miradas: apunté a sus pupilas, ella asestó a las baldosas.

Si era o no, ya poco interesa. Quería llegar puntual a mi reunión, y apuré el paso.

viernes, 26 de febrero de 2010

LA CONJURA

Desesperar esperando lo esperado resulta desesperante.

Las ansias de lograr lo que se ansía, potencian mi circular ansiedad de ansioso.

Aguardar paciente el resultado cuando la espera se prolonga, amplifica mi curiosidad tan requerida.

Me cuesta creer que la industria farmacéutica fomente la papalización de los procesos selectivos. No quiero creer que en la conjura participen también los miembros del jurado.

Juro esperar paciente -aunque me cueste- la resolución favorable (que deseo) para encauzar mi alma,de curioso, en el camino idóneo: que he emprendido.

Quedará entonces postergado el ansiolítico para estos casos sugerido... porque lo que el árbol tiene de querido, brotó después de habérselo esperado.

miércoles, 6 de enero de 2010

SARA GOZA

La Plaza de Zaragoza era ayer un hervidero. La multitud no llegó a punto de ebullición merced a la baja temperatura de la noche. En la plaza del Pilar se había montado un Belén (en mi barrio le decimos pesebre). Los reyes magos venían de cabalgata seguida por la prensa y la TV.

Un montaje sensacional; pero en la mañana siguiente, mis borcegos no tenían dentro más que olor a pata de tanto recorrer. ¿Olvido? ¿Desorganización? ¿Discriminación? ¿Ajuste?

Parece que la costumbre aquí, es hacerle creer a los niños que los Reyes, son sus padres.

jueves, 31 de diciembre de 2009

DOS DIL DUEVE

Fin de 2009 en la France.

Igual que mi fiesta de egresados del secundario.

Tanto va el cataro a la fuente que, al final, corrompe.

Y viva Dali en esta noche de gala.

viernes, 25 de diciembre de 2009

EL ALBÁ

Mi abuelo Paco era valenciano. Más específicamente de un pueblo llamado Alcora.

Todas las navidades de mi infancia transcurrieron en su casa de la ciudad de La Plata.

Religiosamente ponía un disco en la vieja fonola cada nochebuena. Se trataba de un canto medieval en un idioma parecido al español pero que economizaba ciertas letras. Luego, el himno a Valencia: "... nuestra regióooon... supo luchaaar..."

Ayer recibí la Navidad en Alcora por primera vez, y escuché el Albá en vivo.

La música es la misma desde hace siglos. La letra, cambia todos los años.

El municipio tiene una comisión de defensa del Albá, que hace un concurso anual para elegir cuál será la letra. El autor debe componer dos: una, de contenido religioso, que se canta delante del párroco (hoy fue en el altar de la iglesia); la otra, frente a la casa del Alcalde (hoy fue en la puerta del ayuntamiento frente al alcalde, su familia y otros funcionarios municipales).

Todos los que escuchamos en el espacio público compartimos bandejas de turrones y confituras mientras se pasaban jarras de vino de mano en mano; aún con rigurosos desconocidos (nosotros ocupábamos ese lugar).

El canto es conmovedor. La numerosa orquesta está integrada por niños, adultos y ancianos; hombres, mujeres; ricos y pobres. Un solista lleva la voz cantante pero toda la orquesta repite en coro el estribillo, cual letanía o mantra siguiendo el ritmo juglaresco.

Tradición, civismo, arte, humor, religión, familia, urbanismo, alteridad, solidaridad.

Gracias Paco por pasarnos aquel disco. Volvimos a pasar las fiestas juntos.