Parece increíble como los lugares y las situaciones pueden serlo todo o no ser nada... o simplemente ser lugares y situaciones.
Las rutinas te van acostumbrando a que el universo se mueve a ese compás. Pero no es así. Vos sos el que se mueve.
Cuando tomás la pastilla roja de la mano de Morfeo, descubrís que la matrix es falible. Te das cuenta de que sos el elegido para encauzar tus cosas, y que no sos el elegido para salvar a todos, sino para salvarte (y salvandote, ayudás a que se salven todos).
Desde ese mirador, los lugares por los que antes hubieras dejado la vida, adquieren su verdadera dimensión, y podés ver (y disfrutar) mas claramente, el patético espectáculo que dan las lauchas sith: maltratándose, exponiendo sus hilachas y bailando al son de su falta de dignidad.
La gente oscura, odia a los brillantes y quiere apropiarse de su luz.